Aniversario del Escuadrón de Vigilancia Aérea

01 de setiembre de 2020

11 años de existencia

Este martes 1 de setiembre se conmemora un nuevo aniversario del Escuadrón de Vigilancia Aérea, que desde su origen se integró al Centro de Operaciones Aéreas como parte de su estructura y como herramienta indispensable para dar cumplimiento a las tareas fundamentales de Defensa Aérea y Policía Aérea Nacional, conformando un verdadero y eficiente sistema de vigilancia y control del espacio aéreo.

Este joven pero maduro Escuadrón, realiza el mantenimiento y sostenimiento de los sistemas de radares militares tridimensionales y los sistemas de comunicación que permiten el enlace de datos, convirtiéndolo en una herramienta de carácter estratégico nacional para el país y la Fuerza Aérea, siendo sus ojos y ocupando junto a las comunicaciones y a los medios aéreos uno de los tres lugares primordiales e indispensables para desarrollar con éxito un sistema de mando y control aéreo.

Este año, a pesar de ser atípico debido al impacto de la pandemia, y a los efectos de retener el capital humano preparado y con los conocimientos idóneos, se ha logrado implementar dentro del campo de la carrera Mantenimiento de Equipos y Sistemas, especialidad Mantenimiento y Operación de Equipos de Apoyo Terrestre, el curso correspondiente al mantenimiento específico de los sensores y su equipamiento anexo, posibilitando con ello el inicio de la formación de 5 integrantes de esta Unidad, hecho que permite profesionalizar aún más a nuestros operadores. 

Asimismo se continúa trabajando en la actualización del Sistema de Rango Extendido de Comunicación y los Sensores Radares con el fin de aumentar las capacidades operativas y mantenerlo actualizado conforme las últimas tecnologías disponibles.

Palabras del Comandante del Escuadrón de Vigilancia Aérea, May. (Av.) Esteban Poisó

Ya han pasado 11 años desde el arribo de los radares Lanza a nuestro país, y prácticamente junto con ello, de la creación de este Escuadrón que es una de las Unidades Operativas más jóvenes de la Fuerza Aérea.

Esa juventud no significa un menguado cúmulo de anécdotas, historia y sucesos destacados; muy por el contrario, hace que la cantidad de hechos dignos de recordar este más presente que nunca.

En más de una década de operación, hemos desplegado personal, sensores y equipamiento en lo largo y ancho del territorio, al servicio de la vigilancia de nuestro espacio aéreo, manteniendo en apresto constante el equipamiento asignado. En esta tarea remarco con orgullo que se han alcanzado estándares elevados, permitiendo a la Unidad alistar, desplegar y operar el sistema Lanza, en cualquier lugar del territorio, en un plazo menor a las 24 horas.

Asimismo, personal de esta Unidad ha desarrollado y puesto a prueba un nuevo sistema de transmisión de datos radar, prueba totalmente exitosa y que nos permite hoy, con una mínima inversión en equipamiento, obtener nuevas capacidades de enlace no previstas en el diseño original y que repercutirán positivamente en la movilidad y operación del sistema.

En todo lo anteriormente mencionado me he incluido, puesto tengo el honor de comandar a un grupo de hombres y mujeres, profesionales técnicos del más alto nivel. Pero debo reconocer que a ellos pertenece todo el mérito, pues en su esfuerzo diario, inventiva, celo y dedicación, descansan los logros alcanzados. Ellos son los primeros garantes del ejercicio de la vigilancia, operando y manteniendo uno de los activos tecnológicamente más modernos y onerosos que posee la Fuerza, y es a ellos a quien me permito dirigirme en estas líneas: su tarea diaria y casi rutinaria no es por eso poco importante, muy al contrario, es vital para que nuestra Unidad contribuya a la cadena de acciones que implican cumplir con la misión encomendada. Los conmino a no decaer en su esfuerzo, a seguir innovando para no solo mantener, sino mejorar nuestras capacidades, sabiendo que cada desafío superado queda plasmado en nuestra mejor historia.

Como siempre y detrás de cada Unidad operativa, hay un cúmulo de Comandos y Servicios que prestan a diario su silencioso pero invalorable apoyo, vaya a ellos nuestro sentido reconocimiento; sabemos de su esfuerzo, de su dedicación a la tarea, de su interés en contribuir a nuestra misión, que es la misión de la Fuerza Aérea toda.

Por último quiero dirigirme en nombre del Escuadrón al mando de la Fuerza: sabemos que se nos ha encomendado una de las más sensibles misiones, la misma es fruto de nuestros desvelos y esfuerzos constantes, no es una carga sino un orgullo, sepan que sabremos cumplir.

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