En cumplimiento del programa de entrenamiento anual de pilotos de la Fuerza Aérea Uruguaya, dos aviones de combate A-58 “Pucará” del Escuadrón Aéreo Nº1 (Ataque), pertenecientes a la Brigada Aérea II de Durazno, realizaron en la primera quincena de junio, un despliegue al Aeropuerto de Tacuarembó.
La operación en aeródromos y pistas alejadas de las bases y de baja servidumbre, tiene como finalidad evaluar las capacidades de los Escuadrones de vuelo, tanto en el plano operativo de las tripulaciones como en el soporte logístico en un ambiente distinto al habitual, además el de acercar los medios de la Fuerza Aérea a la población y operar en la zona norte del País, generando presencia y un efecto disuasivo a aquellos tránsitos aéreos ilícitos que sobrevuelen esos lugares.
El Pucará, de fabricación argentina, es un avión de ataque a objetivos terrestres, que cuenta con cuatro ametralladoras 7.62 que pueden llevar 900 disparos y también dos cañones de 20 milímetros, con una capacidad de hasta 270 disparos.
También puede transportar hasta dos mil kilos de carga (bombas, cohetes, combustible, etc.) en sus 3 puntos de transporte y es capaz de navegar a 250 Nudos (460 km/h) y su velocidad máxima es de 405 Nudos (750 km/h).
Ha conseguido su fama gracias a su excelente desempeño en el conflicto del Atlántico Sur (Malvinas) en el año 1982.
El operativo estuvo apoyado logísticamente por la Brigada Aérea II y operativamente por la Escuadrilla de Enlace perteneciente a esa Brigada, con una aeronave Cessna 206 “Stationair”.
El apoyo en el área de comunicaciones para la información de vuelo, tramitación de planes de vuelo e información meteorológica, fue provisto por el Servicio de Comunicaciones e Informática de la Fuerza Aérea.
Se contó también con el apoyo del personal de DINACIA y de la Policía Aérea destacado en el aeródromo de Tacuarembó.